El 12 de agosto de 1984 la ceremonia de clausura de los juegos olímpicos en Los Ángeles, Estados Unidos, demostró cuán profundamente los OVNI y los extraterrestres se habían arraigado en la psique estadounidense, y hasta qué punto se habían convertido de importante para la sociedad.

El punto culminante de la ceremonia de clausura olímpica de ese año fue el aterrizaje de un platillo volador gigante y el surgimiento posterior de un extraterrestre, que luego declaró oficialmente finalizados los juegos. En un asombroso espectáculo claramente inspirado en las escenas finales de “Encuentros en la tercera fase” de Steven Spielberg, el platillo olímpico se comunicó con la multitud asombrada a través de una serie de elaborados espectáculos de luces, música orquestal, y el OVNI descendiendo entre aplausos. Era un espectáculo extraño y magnífico a la vez.

¿Un OVNI real?

Curiosamente, el evento se ha convertido en el tema de teorías conspirativas en la comunidad OVNI. Durante años, los creyentes han especulado que el OVNI olímpico de 1984 no fue una puesta en escena suspendido por un helicóptero, sino un verdadero platillo volante, ya sea hecho por el hombre o extraterrestre. Esta idea tiene su origen en Bill Cooper, escritor estadounidense autor de “Behold a Pale Horse”, que desde su publicación en 1991, se ha convertido en una especie de biblia para los teóricos de la conspiración. En una entrevista a principios de la década de 1990, Cooper comentó sobre el OVNI olímpico:

“Bueno, no fue sostenido por un helicóptero”, explico Cooper. “No había ningún helicóptero allá arriba sosteniendo esa cosa. Te lo dicen, pero no es cierto. ¿Te imaginas la responsabilidad que tendrían si llevaran esta cosa suspendida en un cable debajo de un helicóptero sobre las cabezas de cientos de miles de personas?”

Cooper luego aseguró que no había helicóptero ni ningún cable, y que el OVNI estaba funcionando por sus propios medios. En su libro publicado en 1991, Cooper sostuvo que, durante décadas, el gobierno de los Estados Unidos había estado trabajando de manera encubierta con inteligencias de otros planetas y que tenía en su poder tecnologías muy avanzadas, incluidos platillos voladores, tanto artificiales como extraterrestres. También creía que la élite tenía pensado explotar la presencia extraterrestre organizando una invasión alienígena con una falsa bandera para introducir la ley marcial y establecer un gobierno mundial.

Cooper murió en un tiroteo con los oficiales del sheriff en su casa en Eagar, Arizona, en 2001, luego de los cargos de agresión con agravantes con un arma y peligro derivado de las disputas con los vecinos. Muchos conspiranoicos están convencidos de que la muerte de Cooper fue orquestada por el Nuevo Orden Mundial porque decía la verdad. A raíz de las declaraciones de Cooper sobre la falsa invasión, muchos de sus seguidores creyeron que la ceremonia de clausura olímpica de 1984 fue una prueba de reacción pública ante la llegada extraterrestre.

La versión oficial… ¡en 2004!

Años después de la extraña muerte de Cooper, se reveló que el OVNI olímpico de 1984 fue una creación trabajo del famoso ‘Imagineer’ Bob Gurr, quien trabajó para Walt Disney’s Disneyland Park. En 2004, Gurr escribió un artículo para Designer Times, en el que describía con todo detalle el tiempo y el esfuerzo que se dedicaron a crear el espectáculo olímpico OVNI. Gurr recordaba la reacción ante su obra terminada en la noche de la ceremonia cuando el OVNI descendió del cielo:

“Un grito audible barrió Los Angeles Memorial Coliseum…,” recordó Gurr. “¿Fue real? Algunos de los 92,000 espectadores ciertamente lo pensaron. Millones de televidentes de todo el mundo miraban asombrados… ¿estaba realmente sucediendo esto?”

Según el famoso ‘Imagineer’, la ceremonia iba a ser producida por Disney, pero cuando el gigante del entretenimiento no pudo presentar un presupuesto a tiempo, fue otorgado a David L. Wolper (productor de “Willy Wonka & the Chocolate Factory (Un mundo de fantasía)”. Tommy Walker, quien había sido director de Entretenimiento en Disneyland, fue contratado como Director de Ceremonias. Fue Walker quien sugirió que se presentaría un platillo volante como el punto culminante de la ceremonia de 1984, y fueron Walker y Wolper quienes contrataron los servicios de Bob Gurr. Tenía que crear un platillo volante de 15 metros de diámetro equipado con cientos de luces especiales. A solo dos meses de la noche del 12 de agosto de 1984, comenzó el trabajo.

extraterrestres juegos olimpicos 1984 - Cuando los extraterrestres aterrizaron en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles en 1984

De acuerdo con Gurr, el marco central del platillo llevaba un generador de turbina de gas trifásico y, para su espectacular exhibición de luz, el platillo uso luces de 600 vatios de potencia, un proyector de Xenon de 7K de la empresa Pichel Industries, toco con un cableado de más de 2 kilómetros y con un peso total de 1.600 kilos. Finalmente, después de solo cinco semanas de trabajo, y nueve días antes del espectáculo, el platillo volador olímpico estaba listo para su despegue. Y dentro del traje alienígena estaba George Bell, un ex jugador de baloncesto con los Harlem Wizards y los Harlem Globetrotters, con una altura de 2,34 metros.

Esta es la versión oficial que no fue ofrecida hasta 2004. Pero esto no ha evitado que a día de hoy teóricos de la conspiración continúen pensado que el OVNI olímpico de 1984 fue real y tal vez el primer contacto extraterrestre público de la historia.

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