Whitley Strieber publicó su libro “Comunión, Una historia verdadera (Communion. A true history)” en 1987. Como ya comentamos en Expediente OVNI, Strieber explicó sus propias experiencias, incluyendo episodios de tiempo perdido y terribles recuerdos, después de haber tenido un supuesto encuentro con extraterrestres.

Cinco años después, a finales de 1992, la familia Strieber comenzó a recibir extrañas llamadas telefónicas a altas horas de la noche. Normalmente, cuando te llaman a esas horas es porque ha ocurrido algo terrible, pero no eran ese tipo de llamadas. Por lo general, cuando contestaban al teléfono escuchaban una “risa aterradora y burlona”. Lo primero que pensó Strieber es que se trataba de bromistas, o alguna persona loca que había leído su libro.

Cansado de las molestas llamadas, el escritor estadounidense instaló un identificador de llamadas. Y fue la mejor decisión, ya que reveló algo sorprendente. Las llamadas no venían de un perturbado, más bien de una instalación de la empresa EG&G, un contratista de defensa de Estados Unidos. Comprensiblemente enfadado y desconcertado, Strieber se puso en contacto con ellos. Dijo a la recepcionista de empresa que no solo había recibido amenazantes llamadas, sino que tenía pruebas de que provenían de EG&G.

La recepcionista le pasó con un hombre y le aseguró a Strieber que lo investigaría. Después de esto no volvió ha recibir más llamadas, lo cual es extremadamente revelador. Sin embargo, Strieber continuó investigando a EG&G. Descubrió algo realmente inquietante, que la empresa tenía vínculos con la NASA, el Departamento de Energía e incluso con la base secreta más conocida del mundo, el Área 51.

¿Alguien de EG&G tenía ordenes de desestabilizar a Strieber mediante las llamadas nocturnas? Tal vez sea así. Parece ser que aquellos que se molestaron por la revelación de Strieber, decidieron utilizar las técnicas de guerra psicológica. Pero aquí no acaba todo, ya que un año después de este incidente, en 1993, y después de haber recibido información aparentemente clasificada sobre dónde se podían encontrar los datos secretos más importantes sobre ovnis del gobierno de los Estados Unidos, varias personas comenzaron a vigilar su casa.

Un socio suyo fue detenido en un avión por un grupo de hombres que se identificaron como agentes de la Agencia de Seguridad Nacional y lo interrogaron sobre su relación con Strieber. Luego, al año siguiente alguien entró en su casa, desactivando su sistema de seguridad y accediendo a los datos de su ordenador. Claramente esto demostraba que Strieber era una persona de gran interés para el oscuro mundo del espionaje gubernamental y las operaciones secretas. Y, no solo Strieber, su familia y amigos fueron los más afectados por esto, aunque no fueron los únicos.

abducidos por extraterrestres vigilados - Cuando los abducidos por extraterrestres son vigilados por “ellos”

Whitley Strieber

En 1989, el periodista Ed Conroy escribió un libro sobre la experiencia de Strieber. Lo que comenzó siendo una investigación imparcial, acabó siendo algo muy diferente: Conroy sufrió amenazas similares a las de Strieber. Extrañas llamadas telefónicas, fue vigilado desde misteriosos helicópteros negros y recibió cartas amenazantes.

Este es un claro ejemplo de lo que hemos o seguimos sufriendo algunos investigadores sobre el polémico tema extraterrestre. Pero lo que mucha gente desconoce es que también podrían ser vigilados, tal vez por lo que han pasado o por lo que tendrán que pasar.

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