¿Es posible que una civilización extraterrestre nos haya estado observado desde la génesis de la humanidad? Una nueva teoría presentada por el astrónomo Dr. James Benford en un artículo publicado en el Astronomical Journal sugiere que nuestra búsqueda de inteligencia alienígena debería centrarse en los asteroides “coorbitales” que se encuentran cerca de la Tierra. El Dr. Benford dice que estos asteroides servirían como una especie de plataformas de observación perfectas en las que los extraterrestres habrían colocado sondas robóticas, latentes desde la antigüedad. Argumenta que estos coorbitales deberían ser el objetivo principal para la organización SETI, búsqueda de inteligencia extraterrestre.

También explica que, si investigamos estos asteroides y no encontramos evidencia de sondas alienígenas antiguas, entonces demostraría que realmente estamos solos en el universo o que no le importamos a nadie. El astrónomo estadounidense llama a estas sondas “acechadores”. Serían pequeñas naves que han permanecido sin ser detectadas durante miles de años, observándonos, o tal vez esperando una señal para activarse y comenzar a transmitir señales. En un comunicado de prensa sobre el nuevo artículo, el Dr. Benford dice:

“Pueden responder a una señal intencional y no, dependiendo de motivaciones extraterrestres desconocidas. Los acechadores probablemente serían robóticos, como nuestras propias sondas Voyager y New Horizons.”

Los “coorbitales” son un grupo de asteroides recientemente descubiertos que orbita alrededor del Sol a velocidades similares a la Tierra, manteniéndose aproximadamente a la misma distancia de nuestro planeta. Si los extraterrestres hubieran colocado sondas en estos asteroides, tendrían una fuente constante de energía solar y un lugar seguro, oculto y estable desde el cual observarnos. Independientemente de si los extraterrestres usan tecnología similar a la nuestra o no, las leyes físicas del universo aún se aplicarían.

sondas extraterrestres asteroides - Astrónomo sugiere que sondas extraterrestres están ocultas en los asteroides cercanos a la Tierra

Todo necesita energía, y en el vacío del espacio, la energía solar es probablemente la mejor opción, independientemente del tipo de sonda que sea. El Dr. Benford añade que las sondas que se encuentran en los coorbitales podrían mantenerse inactivas durante miles de años. Y si logramos encontrar una sonda alienígena, simplemente podríamos enviarle un mensaje diciendo “os vemos”. Pero si no encontramos ninguna, sería la evidencia definitiva de que realmente estamos solos.

“Si no encontramos nada allí, esto nos da un resultado profundo: nadie ha venido a mirar la vida de la Tierra, que ha sido evidente en nuestra atmósfera en líneas espectrales sobre distancias interestelares durante más de mil millones de años”, concluye el astrónomo.

La verdad es que viendo como hemos evolucionado no entran muchas ganas de contactar, es más, lo mejor sería intentar pasar desapercibidos para el resto de la eternidad. Por lo que una posible explicación para la paradoja de Fermi, la ausencia de visitantes extraterrestre, es que no quieren saber absolutamente nada de nosotros.

Publicar un comentario nuevo

Inicia sesión o comenta como invitado
avatar
  Suscribirse  
Notificarme